LA ASOCIACIÓN HONDARRIBIA- KATSIKAS APOYANDO A LOS REFUGIADOS

Abr, 2017 Hondarribia-Katsikas, refugiados, solidaridad

Charlamos con Maite García y Asier Perez-Karkamo, dos miembros de la Asociación Hondarribia-Katsikas. Ellos nos explican cómo nació esta iniciativa que lo que busca es apoyar a los refugiados. El sábado 22 de abril celebrarán en Hondarribia el sorteo de su rifa solidaria. Entérate de todos los detalles a continuación.

Lleváis unos meses trabajando como asociación, ¿qué tal el balance?

Muy bueno. El grupo está creciendo, y la respuesta en la calle cada vez que pedimos ayuda es extraordinaria. Lamentablemente las razones por las que surgió la asociación no han mejorado, sino todo lo contrario.

¿Quiénes sois Hondarribia-Katsikas?

Pues hondarribiarras preocupados por el tema de los refugiados, en especial de aquellos que huyen de la guerra y se han encontrado con las puertas de Europa cerradas. Trabajamos por mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en los campos de refugiados de Grecia, y todo el que tenga esa misma preocupación, será bienvenido en Hondarribia-Katsikas.

El germen de Hondarribia-Katsikas nace de un proyecto en concreto desarrollado bajo en amparo de otra asociación hondarribiarra: Emeki. Contadnos cómo se produce éste “nacimiento”.

Pronto hará un año de aquello. Emeki activó una recogida de ropa para enviar a Grecia, que se amplió a toda Hondarribia y que consiguió llenar dos trailers. Desde Emeki pidieron voluntariado para viajar a Grecia, repartir la ropa entre las familias de refugiados del campamento de Katsikas, y contarlo. Nos apuntamos siete personas, nos pagamos el vieje, repartimos la ropa y, a la vuelta, decidimos que teníamos que seguir, que no podíamos dejar a aquellas personas en esas condiciones. No estaba en nuestra mano solucionar el problema, pero habíamos comprobado in situ que la ayuda que les llevamos les había mejorado la vida, y queríamos seguir haciendo algo.

¿Y cómo se produce este “echar a andar” en solitario?

Fue inevitable. Cuando volvimos quisimos seguir de la mano de Emeki, porque de no ser por su campaña, no existiría nuestro grupo. Pero nuestra actividad fue creciendo, y vimos la necesidad de crear una asociación, por tema de practicidad. Por una lado, no queríamos ser una traba para Emeki, y por otro, necesitábamos oficializarnos para enviar material a Grecia, acceder a subvenciones, etc. Emeki se portó muy bien con nuestro grupo, pero llegó un momento en que debíamos constituirnos como asociación independiente, y así surgio Hondarribia-Katsikas.

Varios de vuestros voluntarios han visitado los campos de refugiados griegos. ¿Cómo está la situación ahora mismo allí?

La situación es muy inestable. Katsikas, por ejemplo, lo cerraron, reubicaron a las 1000 y pico personas que lo habitaban, y lo vaciaron, para volver a llenarlo con gente de las islas, de Chios y Lesbos. La gente que vive en los campamentos tiene muchas carencias, pero hay muchos refugiados que están peor incluso, en las calles de Atenas, en las zonas limítrofes con Serbia, Macedonia… Y siempre está la amenaza turca, ¿qué pasaría si Turquía abriera la frontera, si dejara pasar a los cientos de miles de personas que están esperando allí? La cosa está mal, muy mal.

¿Qué es lo que más os ha impactado de los campos de refugiados?

Cada sitio tiene sus características. Katsikas era un infierno, las condiciones eran terribles, pero cuando estuvimos no había grandes ONGs y la relación entre los refugiados y el voluntariado era muy grande. Fue muy especial, había mucho que hacer, pero el trabajo llegaba. Otros campos, como Filippiada, eran más cerrados, el control militar era más estricto, aunque las condiciones eran mejores, por ejemplo para dormir, para refugiarse del frío y la lluvia... Y en las islas es muy distinto, especialmente cuando los refugiados llegaban en masa, psicológicamente es más impactante.

Habaldme de vuestra rifa solidaria.

La idea parte de decisión de ayudar allí, en Grecia. Hasta ahora hemos enviado material según nos pedían desde Grecia, pero creemos que lo mejor es ir allí con un proyecto, y que también los griegos se beneficien de la solidaridad de Hondarribia. Necesitábamos un proyecto, y necesitábamos financiación para llevarlo a cabo. Nos gustó mucho la idea de proponer un proyecto de pueblo, como fue el de Emeki. Y surgió la idea de la rifa, como manera tanto de lograr financiación como de implicar a las y los hondarribiarras. Y nos pusimos a ello, a pedir regalos, por una lado, y a vender rifas, por otro.

El sorteo se realizará el próximo 22 de abril, ¿verdad?

Eso es. El sábado 22 de abril por la mañana, en la calle San Pedro y de cara al público. Estamos cerrando algunas actividades para animar el acto, porque durará unas horas. Y queremos que la gente participe, que se acerquen a sacar unos números. Va a ser un sorteo serio, riguroso y trasparente, pero a la vez participativo.

Creo que habéis conseguido numerosos apoyos: de comercios, artistas…. No os podéis quejar, ¿verdad?

Pues imagínate, vamos a sortear cerca de 380 regalos, todos donados por gente de Hondarribia, profesionales de todos los sectores, artistas, escritores, deportistas… Una locura! Hemos calculado que estaremos unas cuatro horas sacando papelitos de las urnas. En una urna irán los regalos, y en otra los resguardos de las 17.345 rifas que estamos vendiendo a 1 euro, y que se agotarán en breve. 17.345 rifas, una por cada habitante, era una manera de reforzar la idea de que no es nuestro proyecto, sino el proyecto de toda Hondarribia.

Además habéis diseñado una serie de actividades paralelas para animar el sorteo. Contadnos ¿qué vamos a poder ver el viernes?

Estamos preparando para el viernes y sábado una actividad que unirá arte y música y solidaridad, en la que podrán participar las niñas y niños. La parte artística la coordinará el artista Judas Arrieta, y será un mural de 2,5 x 5 metros, que reflejará la vida de los refugiados en Grecia. Los niños y niñas pintarán el fondo, y después los mayores terminarán el mural, con imágenes proyectadas, mensajes, etc. Habrá DJs y, supongo, alguna sorpresa.

¿Y el sábado?

Y el sábado, mientras en la calle San Pedro se esté realizado el sorteo, en la calle Santiago serraremos el mural en 800 trozos, y venderemos cada una a un euro. Queremos derribar el muro que nos separa de los refugiados, queremos hacerlo entre todas y todos, y queremos que la gente se lleve un pedazo de esa experiencia a casa. Además, con ese euro, estarán ayudando al proyecto de Hondarribia-Katsikas. El sábado habrá música en directo, en un formato nada habitual. Intentaremos que sea algo especial.

Si alguien quiere contactar con vosotros, ¿dónde pueden encontraros?

Nos juntamos todos los lunes a la tarde, de momento en Kultur Etxea (Denda kalea, 18). Pero lo mejor es que primero se pongan en contacto a través del mail hondarribiakatsikas@gmail.com. El grupo va creciendo, pero también va en aumento nuestra actividad y, la verdad es que se nota cada vez que entra una persona nueva en el grupo, se agradece mucho.

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