ENTREVISTA AL MONOLOGUISTA LUIS PIEDRAHITA

Ene, 2017

Eres un hombre polifacético: guionista, periodista, escritor-cuentista y mago. ¿Con cuál de todas estas facetas te sientes más cómodo?

Hago muchas cosas pero son todas la misma. Al menos, muy parecidas. No es como ser luchador de sumo y saltador de pértiga que a primera vista se me antoja incompatible. La magia y el humor tienen en una pieza en común: el ingenio. Ambas buscan regalar al espectador un final sorprendente. El objetivo siempre es el mismo: no te pueden ver venir. Si el público te ve el truco, no hay magia y si sospechan como vas a acabar la fase, no hay humor. El ingenio, que es la hermana pequeña y juguetona de la inteligencia, es el que nos permite jugar al escondite en el escenario.

Estudiaste Comunicación Audiovisual en Pamplona, es decir, ibas para periodista. No te veo yo dando las noticias...¿te imaginas?

Lo bueno de estudiar Comunicación Audiovisual es que durante la carrera uno puede ir "para" muchas cosas. Puedes ir para periodista, para guionista, director, locutor de radio, iluminador... Jamás me imaginé dando las noticias. Me veía más haciendo cualquier otra cosa.

¿Cómo empezaste en el mundo de los monólogos y la farándula?

Empecé allá por el año 99 escribiendo guiones para EL Club de la Comedia. Recuerdo que el coordinador de aquel equipo era un tipo escuchimizado, paliducho y desconocido, muy ingenioso y trabajador. Se llamaba Pablo Motos. Ahí empecé a escribir humor. Después, todo el equipo nos fuimos a hacer un programa de radio que se llamó No Somos Nadie y que fue líder en su franja durante varios años. En aquella época yo compaginaba la radio con mis actuaciones en El Club de la Comedia, con la escritura de cine y con mis viajes a Hollywood donde co-escribía una serie para Columbia. Después vino el Nada x Aquí, un programa de magia que escribí y dirigí junto a Rodrigo Sopeña y Jorge Blass. Rodrigo es un gran amigo de la universidad. Juntos escribimos en El Club de la Comedia, El Nada x Aquí y el largometraje La habitación de Fermat. Después vino El hormiguero, con el que llevamos ya once temporadas, y todo esto lo compaginé siempre con mis libros –ahora mismo son ocho títulos- y mis producciones teatrales. Ahora mismo en Madrid represento "Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas" en el espacio Callao Citylights, en Madrid.

¿Es cierto que el mundo de la farándula te llegó casi sin esperarlo?

Cómo puedes ver, todo eso no puede obedecer a un plan maestro. Las cosas se han ido dando. He tenido suerte y he intentado dar lo mejor de mí en cada una de las etapas .

Un monologuista, ¿nace o se hace?

Nacer es imprescindible. Si uno no nace poco puede hacer. Aquella gente cuyos padres han usado siempre preservativos, dius, píldoras, vasectomía y ligaduras de trompas, y no han llegado a nacer, poco pueden hacer de su no vida.

¿Qué cualidad dirías que es necesaria tener para escribir un buen monólogo?

Un monólogo ha de tener verdad. El humor es un arma de construcción masiva, así lo entiendo yo. El humor construye y eso hace de la vida un sitio mejor. Si uno escribe un monólogo intentando que el mundo sea un sitio mejor, ya ha dado el primer paso.

Un consejo para los que están empezando en este mundo.

Suelo aconsejar a la gente que no siga los consejos de gente como yo. Pero si alguien insiste, le recomendaría que intente hacer las cosas siempre lo mejor posible y que tenga en cuenta que nada es fácil. Si te cuesta es que vas por el camino adecuado. Aconsejo a la gente que se forme, en sus materias y en otras también, que lea, que se deje influir, pero que no imite. Leer, dejarse influir y formarse hace que uno crezca artísticamente pero imitar hace que uno disminuya.

En general la gente piensa que los humoristas sois personas que tenéis que estar siempre de buen humor, contando chistes...¿Esto es un mito?

Sí, es un mito. Hay humoristas que tienen incontinencia humorística y necesitan demostrar que son graciosos a cada momento. Y también los hay serios y ásperos como suela de alpargata. Yo creo que no soy ni lo uno ni lo otro. En el equilibrio está la virtud.

¿Recuerdas tu primer monólogo encima de un escenario? ¿Cómo fue ese momento?

Mi primer monólogo encima de un escenario fue en el primer certamen del Club de la comedia, allá por el año 2000. Me subí al escenario sin nada que perder y mucho que ganar, pero eso yo aún no lo sabía. Simplemente me subí e intenté hacerlo lo mejor posible. Quedó muy bien y resulta que ese día era el definitorio.

Ganaste el I certamen de "El Club de la Comedia". ¿Cuánto tiempo ha pasado desde entonces?

Casi 17 años.

Si miras hacia atrás en el tiempo, no sé si arrepientes de haber escogido éste camino.

No. Estoy contento y feliz.

Por cierto, ¿todo lo que cuentas en tus monólogos está basado en cosas que te han pasado?

No siempre. En ocasiones sí, pero no simepre. Más que lo que me haya pasado a mí, busco lo que le pueda pasar a la mayoría de la gente. Algo que sea reconocible para todo el mundo. Eso economiza muchísimos esfuerzos. Pero ojo, es un error pensar que el humor es solo lo reconocible. Lo reconocible te permite cierta empatía y te permite pintar un escenario muy rápido sin tener que invertir en descripciones. El humor significa economizar las palabras, cuantas menos emplees para hacer un chiste, mejor. Puedo buscar un sitio común, algo que todo hemos vivido y decirlo, pero eso no es el humor, es el inicio, es el primer paso que hay que dar. Siento un poco de lástima cuando escucho algunos humoristas diciendo "¿Se han fijado en que hay pelusas debajo de las camas?" Porque la gente te dirá, sí. Y eso no llega. Hay que caminar un poco más y no quedarte solo en lo reconocible. Ahí es en donde debe entrar una reflexión surrealista, o una queja ingeniosa, o un mundo distinto. Se empieza a hacer humor después de la imagen reconocible.

Nosotros te esperamos en Irun el sábado 14 de enero con el espectáculo "Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas". ¿Qué nos vas a contar durante los 80 minutos que dura el show?

Es un show nuevo. Todavía lo estoy conociendo. Por ahora me lo paso muy bien y creo que va a ser todavía mejor que los anteriores.

Hay que ir a verte porque...

Todo el que viene sale mejor de lo que entró.

Para terminar, ¿qué proyectos tienes para el próximo año?

Ahora mismo estoy de gira con "Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas." Lo podéis ver en Madrid en la plaza de Callao y de gira por toda España. Además, este año saldrá la edición inglesa de mi libro "Monedas y otras historias" a cargo de la prestigiosa editorial neoyorquina Conjuring arts. Es un libro de magia para magos. No es para el gran público y solo se puede adquirir en mi página web o en establecimientos especializados. Es uno de esos libros en los que los magos compartimos nuestros secretos. Muy secreto. Solo para iniciados. También seguiré en el hormiguero haciendo la sección de "La magia que ningún mago haría", seguiré en la Ventana de Carles Francino inventando palabras y todos los fines de semana...

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